Por la dignidad del Pirineo, Yesa NO
D. Chesús Bernal Bernal, Portavoz del Grupo de Chunta Aragonesista (CHA), de conformidad con lo establecido en el artículo 200 y siguientes del Reglamento de las Cortes de Aragón, presenta la siguiente Proposición no de Ley sobre la seguridad de las obras del Recrecimiento de Yesa, para su tramitación ante el pleno,
EXPOSICION DE MOTIVOS
El 20 de febrero último se ha conocido, a través de un diario de ámbito estatal, el masivo deslizamiento de tierras, acaecido el pasado verano de 2006, de más de 3,5 millones de metros cúbicos en una ladera del embalse de Yesa, que ha podido poner en peligro la seguridad de muchas personas aguas abajo de la presa. Sorprendentemente la Confederación Hidrográfica del Ebro (Ministerio de Medio Ambiente) ha ocultado el informe emitido por los técnicos el 3 de agosto de 2006.Desde hace años se viene denunciando la peligrosidad de un recrecimiento del embalse de Yesa. Así, el 6 de noviembre de 1983 el ingeniero constructor del actual pantano de Yesa, René Petit, en declaraciones publicadas por el diario Navarra Hoy cuestionaba abierta y públicamente la seguridad de una ampliación del embalse adviertiendo del aumento de las posibilidades de un fallo geológico.En 1999, el informe geológico elaborado por el Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad de Zaragoza (Doctores Casas Y Rico) titulado “Estabilidad de laderas y riesgo de deslizamientos e inundación en el embalse de Yesa” al objeto de esclarecer el riesgo geológico que supone el recrecimiento de la presa considera que el riesgo resulta inadmisible. Advierte de que existen problemas de estabilidad en la ladera sobre la que se asienta el estribo izquierdo de la presa, que el volumen de roca deslizable puede alcanzar los 12 Hm3, y que en el caso de producirse problemas de estabilidad de laderas las consecuencias para la localidad de Sangüesa (más de 4.000 habitantes) serían catastróficas. Y concluye: “el recrecimiento del embalse de Yesa conlleva un alto riesgo para las poblaciones situadas aguas debajo del mismo. El riesgo debido a deslizamientos en el embalse de Yesa no es previsto ni valorado de forma suficiente en los informes presentados por el proyecto”.En diciembre de 2003 (aunque conocido a comienzo de 2004) apareció una grieta de al menos 20 metros de largo por más de dos metros de ancho junto al estribo izquierdo de la presa de Yesa, que obligó a la paralización de las obras. Algunos especialistas advirtieron de que se trataba de una zona inestable y de que un desprendimiento podría provocar un desastre de proporciones incalculables (Véanse las ediciones de Heraldo de Aragón, el Periódico de Aragón y Diario del Altoaragón de 9 de enero de 2004).. El deslizamiento de agosto de 2006 es sólo el último grave incidente conocido.Si grave es que la posibilidad de deslizamiento se viera incrementada como consecuencia de la negligente actuación del promotor creando un vertedero, que a la fecha no ha sido retirado, más grave sería continuar afectando a unas laderas que como el informe en cuestión señala ya presentaban en el pasado, antes de comenzar las obras, algún síntoma de movimiento.Un deslizamiento de estas características fue la causa del desastre de la presa de Vajont (Belluno, Italia) que el 9 de octubre de 1963 ocasionó casi 1910 víctimas al provocar dos olas gigantes, una de las cuales saltó la presa arrasando varios pueblos aguas abajo y otra aguas arriba que también afectó a dos poblaciones. Informes similares advertían del riesgo tanto en este caso italiano como en la tragedia altoaragonesa de Biescas, donde fallecieron 87 campistas.Recientemente, el pasado 8 de febrero el pleno de las Cortes de Aragón aprobaba (con el voto a favor de todos los grupos excepto CHA). la Proposición no de Ley 19/87, en la que, ante la posibilidad de realizar una Declaración de Impacto Ambiental para la nueva obra, se pide –de forma totalmente irresponsable, en nuestra opinión- la aprobación “con carácter inmediato y sin dilaciones” del modificado del proyecto de recrecimiento y a “ejecutar de forma inmediata las obras de recrecimiento del embalse de Yesa”.En consecuencia, con todo ello, el Grupo Parlamentario Chunta Aragonesista (CHA) presenta la siguiente PROPOSICION NO DE LEYLas Cortes de Aragón instan al Gobierno de Aragón a trasladar al Gobierno de España:1- La exigencia de información puntual y veraz a la opinión pública y a las instituciones aragonesas de cuantas incidencias en la ejecución de obras hidráulicas puedan afectar, como en el caso de las del recrecimiento de Yesa, a la seguridad e integridad física de las personas.
2.- La necesidad, por el más elemental principio de prudencia, de paralización inmediata de las actuales obras del Recrecimiento de Yesa, una vez constatado de forma fehaciente que con ellas la seguridad de las poblaciones afectadas puede estar amenazada.
3.- La exigencia, tras la realización de los estudios geológicos y sísmicos pertinentes, de llevar a cabo de forma urgente las actuaciones necesarias para corregir, en la medida de lo posible, el mal causado en las laderas afectadas, y minimizar cualquier riesgo, atendiendo a los criterios técnicos más rigurosos.4.- La procedencia de optar de forma definitiva por las alternativas válidamente presentadas para la consecución de los objetivos de este embalse, atendiendo a la sostenibilidad medioambiental, a la normativa europea del agua y a las consideraciones formuladas por la comunidad científica desde la Nueva Cultura del Agua, descartando el actual proyecto, cómo única forma de resolver un conflicto histórico.
Riegos tiene hipotecada la central que se beneficiaría de BiscarruésEl aprovechamiento está gravado con una hipoteca desde 1987. El aprovechamiento del salto hidroeléctrico que posee Riegos del Alto Aragón en Biscarrués, aguas abajo del azud que reparte los caudales del Gállego que se envían al embalse de la Sotonera y los que siguen hacia las huertas de la ribera zaragozana, está gravado con una hipoteca desde hace casi dos décadas. Concretamente, desde el 12 de mayo de 1987, según consta en el Registro de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro. Sería una de las principales beneficiarias de la construcción de un embalse en La Galliguera. Esta circunstancia no fue puesta en conocimiento de la Ponencia de Obras Conflictivas de la Comisión del Agua ni del plenario de este organismo, encargados de formular una propuesta para regular el Gállego sin conflictos territoriales entre el llano y la montaña frente al proyecto de construcción inicial del embalse de Biscarrués. Varios miembros del ambos órganos mostraron su sorpresa ante este hecho, que consideran de relevancia suficiente para haber sido comunicado antes de tomar una decisión. El aprovechamiento, concedido a Riegos del Alto Aragón en noviembre de 1986, tiene fijada la reversión para el mismo mes del 2061, tras 75 años de explotación. Tiene un desnivel máximo de 33,54 metros y un salto bruto de 28,95. Su potencia instalada es de 4.400 kilowatios y el caudal máximo, de 16.615 litros por segundo, un 60% más de lo que tiene concedido Endesa en El Grado. Entre las condiciones para la explotación se halla la obligatoriedad de dejar circular un metro cúbico de agua por segundo entre la presa de Ardisa y Puendeluna. Ese caudal deberá duplicarse cuando "se consiga la regulación integral del Gálego". Ni la ponencia ni el pleno fueron capaces de llegar a un acuerdo sobre el Gállego. Del abanico de propuestas, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona optó por elaborar un nuevo proyecto de presa que no inundara ningún núcleo ni afectara a la zona de aguas bravas, complementado con balsas para almacenar 330 hectómetros cúbicos en los canales de Riegos del Alto Aragón. Tras la presión de la DGA, Madrid aceptó rediseñar la presa inicial, aunque para ello debe antes aprobarla. El embalse elevará la garantía de suministro del caudal de la central, que ahora turbina los 15 metros que como máximo salen en verano hacia el Bajo Gállego.